26 jul 2011

La música del ave fue despertando en él sus pensamientos. Era como un líquido qe saliera de él y se mezclara con la luz del sol, qe se filtraba por entre las hojas. Dejó de pensar y se limitó a sentir. La cintura de la muchacha bajo su brazo era suave y cálida. Le dio la vuelta hasta qedar abrazados cara a cara. El cuerpo de ella parecía fundirse con el suyo. Donde quiera qe tocaran sus manos, cedía todo como si fuera agua. Sus bocas se unieron como besos muy distintos a los qe se habían dado antes. Cuando volvieron a apartar sus rostros, suspiraron ambos, profundamente.

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