~ Durante el mes qe la había conocido, la naturaleza de su deseo por ella había cambiado. Al principio había habido muy poca sensualidad real. Su primer encuentro amoroso había sido un acto de voluntad. Pero después de la segunda vez había sido distinto. El olor de su pelo, el sabor de su boca, el tacto de su piel, parecían habérsele metido dentro o estar en el aire qe lo rodeaba. Se había convertido en una necesidad física; algo qe no solamente quería, sino sobre lo qe a la vez tenía derecho.
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